SIN BUITRES EN LEGANÉS. Podemos Leganés en apoyo a l@s vecin@s de María Moliner

Los buitres sobrevuelan Leganés una vez más. En el 2013 los carroñeros de Goldman Sachs hicieron un nido en el barrio de Arroyo Culebro comprando 36 viviendas y ahora lo están haciendo en nuestro barrio. Viviendas de protección oficial alquiladas a familias en situación de necesidad son vendidas a especuladores sin escrúpulos que solo ven el beneficio a corto plazo sin contar los costes humanos.

En septiembre de 2015 el consorcio de Leganés Norte autorizó la venta siendo vicepresidente el actual alcalde. La nueva gestora cambió las reglas subiendo el alquiler en el mejor de los casos, ya que en muchas ocasiones directamente no renovaban el contrato. Esto ha supuesto que más de 20 familias hayan abandonado a día de hoy su hogar.

 

Desde entonces, los inquilinos han visto cambios de una gestora a otra hasta la última, TESTA RESIDENCIAL, lo que ha hecho que la cuota mensual se incremente entre 150 y 250 €. Está claro que su objetivo final en un plazo de dos años es echar a las casi 100 familias que viven en el bloque para posteriormente tener un enorme beneficio vendiendo las viviendas a precios desorbitadas para un país en crisis. Si esto les sale bien que caiga el resto de bloques del barrio en la misma situación es cuestión de tiempo.

¿Qué harán estas familias cuando se vean expulsados de sus hogares? ¿Qué solución les da la administración? El silencio por parte de la Comunidad es sonrojante, mientras que el Ayuntamiento les ha ofrecido hacerse cargo de los gastos del abogado; los mismos que vendieron sus pisos les quieren pagar el abogado…con dinero público, por supuesto.

Esto es el resultado de una economía basada en el ladrillo que prometía viviendas para todos y lo único que ha hecho es llevar a España a la ruina más absoluta. Un sistema económico basado en la construcción sin planificación alguna que reportaba grandes beneficios a los constructores y los bancos pero que finalmente ha dejado desamparados a aquellos que se suponía iban a habitar lo construido. Una vez que el sistema que alimentaba esta perversa relación económica se ha venido abajo dejando a la población sin capacidad económica para adquirir una vivienda por los prohibitivos precios de los inmuebles, la única salida que queda para perpetuar sus beneficios es la más inhumana de todas, jugar con los derechos más fundamentales como son los de la vivienda o la sanidad.

La administración, que debería velar por ayudar a las personas más necesitadas, vende los inmuebles a fondos buitre a sabiendas de que su único objetivo es expulsarles de sus hogares para revenderlos a altos precios.

El domingo 14 de mayo se celebró la primera de las muchas y necesarias manifestaciones que se van a realizar, con el objetivo de que aquellos que están al mando vean la luz y demuestren un mínimo de humanidad. Decenas de personas se congregaron en la puerta del inmueble pidiendo lo que les pertenece, una vivienda digna en la que residir y criar a su familia. Los vecinos de María Moliner 14 no se rinden y exigirán a quienes tengan la responsabilidad política que muevan ficha para salvarlos del desastre y les devuelvan lo que siempre fue suyo, cuatro paredes donde descansar tranquilamente

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